LA TEORÍA DEL INCONSCIENTE DE SIGMUND FREUD
Freud sostenía que el aparato psíquico está compuesto por diferentes capas, instancias o estratos: consciente, preconsciente e inconsciente, cada uno con características propias. En la analogía que comúnmente utilizaba para explicar la dinámica del aparato psíquico, a este lo refiere como un iceberg donde la punta que sobresale, y que es la parte más pequeña, es el consciente, la media es el preconsciente, y la más amplia y profunda que queda abajo, es el inconsciente. Cada estrato posee características propias. El consciente es el resultado de estimulaciones externas, de experiencias internas reanimadas, o la combinación de ambas. También nos da el momento presente de conciencia y la conciencia de identidad. El preconsciente contiene los recuerdos latentes que pasan a la conciencia en forma espontánea, intencionalmente cuando nosotros nos obligamos a recordar o mediante la asociación con estímulos actuales. Almacena todas las experiencias que nosotros por voluntad propia queremos olvidar en lo que llamamos proceso de supresión. Se encuentra entre el consciente y el inconsciente.
El
inconsciente para Freud es lo desconocido, lo comúnmente
inaccesible, se encuentra constituido por motivos psicobiológicos básicos que
se oponen a motivos conscientes, y producen los principales conflictos en la
vida. Aquí se acumulan todas las experiencias vividas y olvidadas a lo largo de
nuestra vida y podemos encontrar la justificación de los pensamientos,
sentimientos, emociones, deseos y placeres para los que no encontramos una
explicación consciente.
Para
alcanzar a comprender al inconsciente y su manera de operar, necesitamos
recurrir al proceso de represión, que se puede definir como la exclusión
o anulación de experiencias vividas en contra de nuestra voluntad. En general, la
represión puede convertirse en un muro infranqueable para que lleguen
consciente deseos, ideas o recuerdos dolorosos que amenacen nuestra existencia
organizada.
Los sueños, hábitos, lapsus linguae, actos fallidos y el olvido entre otros, son pruebas a favor de la existencia del inconsciente. Tenemos como ejemplo la cita que programamos con antelación con el dentista, sim embargo, ese día no asistimos, pero en la noche antes de retirarnos a dormir la recordamos súbitamente; ¿Por qué lo olvidamos? Podríamos responder a esta pregunta enumerando un sinnúmero de justificaciones; el terror que podemos tener tan solo de imaginarnos en dicho consultorio, el miedo a los aparatos que usa el dentista, la incomodidad que nos representa la inyección que nos aplica, entre otros factores, todo ello, si lo analizamos, obedece a un propósito obvio: eludir el dolor o la incomodidad. Los lapsus linguae (equivocaciones al hablar, al escribir o determinados accidentes) también obedecen a motivos o deseos inconscientes. Así, en una persona que es propensa a accidentes podrían significar un deseo inconsciente de lastimarse a sí mismo.
Los sueños, hábitos, lapsus linguae, actos fallidos y el olvido entre otros, son pruebas a favor de la existencia del inconsciente. Tenemos como ejemplo la cita que programamos con antelación con el dentista, sim embargo, ese día no asistimos, pero en la noche antes de retirarnos a dormir la recordamos súbitamente; ¿Por qué lo olvidamos? Podríamos responder a esta pregunta enumerando un sinnúmero de justificaciones; el terror que podemos tener tan solo de imaginarnos en dicho consultorio, el miedo a los aparatos que usa el dentista, la incomodidad que nos representa la inyección que nos aplica, entre otros factores, todo ello, si lo analizamos, obedece a un propósito obvio: eludir el dolor o la incomodidad. Los lapsus linguae (equivocaciones al hablar, al escribir o determinados accidentes) también obedecen a motivos o deseos inconscientes. Así, en una persona que es propensa a accidentes podrían significar un deseo inconsciente de lastimarse a sí mismo.
Los
trastornos de personalidad son, según Freud, una de las pruebas más
incuestionables que demuestran la existencia el inconsciente, ya que esos
trastornos poseen un significado y obedecen a un propósito. Tomemos como
ejemplo a una adolescente con SC que cuida de su mama enferma. A esta muchacha
la invitan a una fiesta a la que asistirá el joven de quien está enamorada, sin
embargo, a causa de la situación en la que se encuentra no puede ir y esto la
enoja tanto que llega a desear la muerte de su madre. Por desgracia la madre muere
y la jovencita repentinamente ya no puede caminar, y a pesar de ser llevada a
los mejores especialistas, estos no encuentran lesión alguna que le impida
hacerlo. ¿Qué crees que puede estar significando su incapacidad? ¿Sera
consciente de los motivos por los cuales dejo de caminar? De una manera simple
podríamos decir que es más fácil que la muchacha dejara de caminar que recocer
sus deseos de muerte dirigidos hacia su progenitora. (Hacemos la aclaración que
los deseos no matan.) Diríamos entonces que en forma inconsciente está tratando
de castigarse por deseos que ni siquiera recuerda conscientemente.
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